miércoles, 21 de mayo de 2008

Agonía felina

Para S
Don Chilo fue un gato negro que al salir de casa se veía al acecho de ignorantes y temerosos de la vida. El coraje de verlo muerto --revolcado en su propio vómito-- detuvo mi respiración. Creí que un grito eterno y agudo lo regresaría de lo etéreo, pero sólo encontré --como respuesta-- un silencioso maullido. Sus ojos místicos --verdes--miraban el fulgor de la guadaña de la nada que le arrebató el aliento. Mis ojos presos de lágrimas buscan al asesino... ¿Dónde esconderá el frasco de veneno? ¿Bolitas de coraje y odio hacia el reino animal?

El grito de la ira golpeó mi corazón, abrí la puerta --volteé sin ver-- e imaginé que su cuerpo negro e inmóvil descansaba del calor. Pero esta rabia personal me abrió los ojos interiores, los que no tienen miopia, los que alcanzan a deslumbrarse solo con la belleza y se cierran cuando el aullido privado del odio interrumpe el sueño. Observé la realidad, la que aspiro conservar en costal de armonía. ¡Ya me cansé de la paciencia!

Felinos, sobrevivientes de Bastet. ¿Qué rata humanoide --vengativa-- cargará en su frígido cuerpo los sentimientos más insanos y egoístas? Energía contraria esfumó su negro pelaje volátil, el mejor amigo oculto, desapareció. Chilo me encontró en un momento enrarecido... En la oscuridad de una calle sin nombre. Hoy lo sorprendí frío y tieso sin auxilio... en la sala de mi casa.

domingo, 27 de abril de 2008

Dan Hiel


Ni yo mato por celos
ni tu mueres por mí
Joaquín Sabina

Brenda Margarita Macías Sánchez (Venedrac)

Lunes de cabeza volátil segrega al hipotálamo lúbrico. Quería estar a solas con ese poder de seducción que tú manejas, pero hoy no tuvimos tiempo de cerrar los ojos y pensar en el “para siempre” ni en él para siempre.
Te traía aquí para el goce humano para que agitaras mis recuerdos y me hicieras explotar de deseo por ti.

Huyo del pasado, sólo quiero vivir el instante contigo, sin trascendencia terrenal. No quiero morirme a tu lado, no planeo resanarte el último hueso. Sólo quiero tu Lengua: cuerpo adentro.

Dame un montoncito de tiempo, no me pierdas de vista. ¡Quédate! Habita mis espacios vacíos: los huecos naturales de la anatomía animal.

Ora por mí cuando el orgasmo llegue.

Era mi momento, pero desafinaste el canto del viento revuelto de tierra, polvo, ceniza…

Así me gustas, escurridizo de mis agravios, así… sin apegos y cargando la maleta que te alejará al fin del mar.
Cuídame como a un mimo, prometo no emitir sonido oscuro durante el espectáculo: no voy a eructarte.

Me atrapaste en tu ramaje de venas. Cuando tengas tiempo, toma una copita de mis vasos sanguíneos de silencio.
Te esperé hambrienta, el tiempo se consumió despacio. Ya pasaron 22 horas. Cargo dos días de sed y decepción. Me inyecto sangre fría. Río. Arrojo en la fibra de celulosa una escena más de amor abreviado. Hoy no tenía angustia ni horror ni incredulidad. Pero me dejé llevar por esta mano sudada de haberte sentido…



Firma
El ataque de tos


sábado, 26 de abril de 2008

Semanario

¿Soy mujer líquida? Acuosa, escurridiza, hervida de desilusiones torturo, pero me transformo y soy vital. El líquido sacia, humedece la lengua, hidrata nuestra reseqedad exterior. Moja constante y eternamente al organismo para que siga sus funciones. ¿De qué color me ves fluir? El consuelo será que me respondas en tono periodístico, como lo sabes hacer, ausente de metáfora, idealismo, subjetividad y sin palabras abstractas de imagenes fotofóbicas como éstas que hoy lees. --Por fortuna no escribí en lenguaje clepmárgico paramovido o el que utilizan los habitantes de mi mundo--. ¿Tengo sabor? ¿Huelo a algo? ¿Emito algún sonido? ¿Conozco la sed?

Reincide, búscame en lo oscuro de alguna calle, nada... en mis aguas viscerales. Recuerdo que antes de tirar mi esencia a la tempestad robaste beso aguado... Seré transparente. Tuviste temor de arrojarnos a la nada desde lo alto de la colina y caer en forma de lodo. Nuestra canción se dirigía a ninguna parte, pero no, la pescó la caja de texto que hoy ves, su destino: el maletín del armario de los placeres frustrados... surgiste con tu máscara, eres terrenal. Los regados frutos te alejaron sobre el corcel plateado. Huiste como yo, sin mirar atrás... Polvo serás.

jueves, 24 de abril de 2008

Personajes de Placebo plástico. Muy pronto conocerán el texto completo.

Safo [Guionista]
El Andrógino [Camarógrafo]
Alabama [Conductora]
Teatrino [Personaje múltiple]

Para Shilo

El gatito me encontró, me vio tan sola que me quiso acompañar, pero mi madre ya lo agarró de compañía y no me le quiere prestar. Voy a llorar.

Armario de los placeres

Receptáculo de recuerdos, concepciones y sospechas.

Ad líbitum