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jueves, 21 de agosto de 2008

Crónica de un ósculo

Eres mi arma mortífera, el aliento de la mañana que se define en la nada: el insomnio. Es contra-natura abrir los ojos a las 5 de la mañana sin luz solar, sin dormir y sin tus labios. Quiero estar contigo, bailar contigo, (enséñame a mover este vehículo del alma). Las cosquillas no dejan de insistir que en la madrugada de hoy te besé.

Con ciego silencio te imagino y te sueño. Esta necia amargura: lengua de sierpe te adivinó. Te cumplió un deseo. Anoche fumé un taquito de tu lengua. La luna dañó mis pestañas, no me cubren de tu belleza. Habitas el ático de mis pensamientos. Amo tu silencio, amo tus labios resecos de tanto esperarme. Te requiero, amor impetuoso. Perviérteme si quieres que te quiera. Te contemplo y lloro como tormenta.

2 comentarios:

  1. Hola, por aquí pasando a saludar.

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  2. hola Maggie!
    oye la neta hasta me asusté con lo del mimo caníbal, santa cachucha!! jajaja (se me sale lo naco de repente no se asuste) y la neta me ha encantado, de hecho tienen similitudes nuestros personajes o alter egos, o que se yo...
    muy chido su espacio señorita
    que ande muy chido!
    beso y abrazo
    :D

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Armario de los placeres

Receptáculo de recuerdos, concepciones y sospechas.

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