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domingo, 5 de septiembre de 2010

RV

El capítulo VI Escena laberíntica: La Realidad Virtual (RV) del libro Del bisonte a la realidad virtual. La escena y el laberinto de Roman Gubern es una lectura afable. De esos textos que te invitan a seguir las citas y conceptos que están plasmados. Por ejemplo buscar el dato de Ivan Sutherland quien en 1968 construyó en Harvard el primer casco visualizador de RV. El ensayo nos enfrenta a conceptos que se arrastran desde la fundación de la cultura occidental con los griegos. El libro La poética de Aristóteles es un referente para comprender el concepto de mímesis. En siglo pasado tomaron forma, carácter, autoridad y definición. En nuestra realidad mexicana permean con retraso. Guiños de la RV son accesibles, aún, para algunos cuantos que pueden comprar la tecnología más allá del blue-ray o la televisión de tercera dimensión. En parques de juegos mecánicos, centros de video juegos, el mundo fantástico de Disney o en algunos museos, la RV ya es accesible, pero no está alcance de todos y todas. Hasta cierto punto es mejor. La enajenación por la RV aún no nos absorbe la existencia y la comunicación de humano a humano. La sociedad intermedia oral y escrita no se ve afectada, creo.
La RV no sólo aspira a usurpar la realidad. En el aquí y en el ahora ya la usurpa. Los elementos que la conforman son retazos de algo tangible que está o estuvo en la naturaleza y que puede ser superado, perfeccionado o aniquilado. Lo conforman escenarios imaginarios que en los años veinte sólo eran posibles a través del surrealismo. En otro tiempo más lejano, por la plástica.
El texto ubica a la literatura como cómplice. Cita en especial a dos autores Lewis Carroll y Jorge Luis Borges. Ambos escritores comparten su fijación por los espejos y laberintos que nos trasladan a una realidad paralela. El capítulo VI Escena laberíntica: La Realidad Virtual le hace justicia al arte. Defiende en cada línea que a partir de la creatividad son posibles los escenarios reales o imaginarios.
La RV inmersive-inclusive es el nuevo dios femenino que nos conduce por los laberintos del entorno óptico envolvente del ciberespacio, sin torturas ni omnipotencias de un dios castigador. La RV es un engaño pactado. Se llega a un acuerdo y se aceptan las reglas y los escenarios propuestos. Todo es posible en la matriz de la RV. Cualquier escenario se puede crear y guardar en su lista de espera. La tecnología al servicio del hedonismo o el masoquismo. Una diosa controlada por el hombre. En el momento que la RV sea autosuficiente ella nos controlará el sistema nervioso. A través de ella es posible ver y sentir lo que deseamos, en un momento específico, sin sobresaltos, se nulifica la sorpresa o se activa la euforia, la violencia extrema. Nos lleva por el viaje y salimos en el momento que se quiera en un abrir y cerrar de ojos, según lo que pueda soportar o necesitar el operador-optador del lente-ordenador: creador de los ambientes. Casarte, acudir a una fiesta, visitar un lugar misterioso o tener sexo. Lo que imagines puede estar. La RV es un gran espejo en el que cabalga nuestra memoria y sus imágenes. La capacidad de asombro se esconde en una computadora. Se puede activar si se desea.
Concluyo que la imagen, el icono se vuelve simple, la RV lo rebasa. Aunque en la realidad alternativa, el espacio ilusorio es ilimitado, siempre se tendrá que recurrir a la naturaleza para descubrir las novedades emotivas y utilizarlas de alguna manera para la satisfacción de la RV. La vista es la puerta para que los sentidos dormidos esperen impacientes y sudorosos la revelación de la realidad que elegimos, sin sorpresas desagradables, programaremos lo que queremos ver y hacer, lo que no satisfaga nuestro deseo e instinto. El miedo será eliminado con tan sólo quitarnos los lentes. La RV concreta al oxímoron. Figura del pensamiento que une dos conceptos contradictorios. La poesía dejó de estar en el plano metafórico y podemos asirla despiertos, vivos, experimentando las emociones en nuestro propio eje sin tener que compartir con nadie los sentimientos. Experimentación individualista. Con la RV nadie saldrá lastimado, la poesía fluirá en artificial reality. La RV nos desvía de las falsas esperanzas, reconstruye al destino. La RV presenta opciones de paisajes para experimentar en ellos sin sorpresas traumáticas. El oxímoron o figura de pensamiento formada por conceptos contradictorios y excluyentes se hace tangible a través de la realidad virtual. Y es posible que el operador-optador de la RV usurpe los sueños ajenos.

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